Es el enemigo invisible de todos los días y, sin importar cuánto tiempo dediques a tu rutina, es importante no dejar de tomar en cuenta a la contaminación como factor que daña la piel de manera sigilosa.

¿Y qué debes saber de la contaminación? Es importante que la tomemos en cuenta si vivimos en zonas muy pobladas como una ciudad. Sin importar que nunca salgas de tu casa por la cuarentena, la contaminación sigue haciendo de las suyas pues sus partículas entran por cualquier espacio que encuentren en nuestra casa. La contaminación no perdona y se adhiere a la piel de cualquiera.

¿De qué me tengo que cuidar?

A lo que nos referimos con contaminación es, de entrada, a la radiación de sol, pero también a las partículas ambientales que están suspendidas en el aire: los hidrocarburos policíclicos (HAP) producidos por vehículos, los compuestos orgánicos volátiles (COV) producidos por basura y desechos, los óxidos, el ozono (O3) y el humo del cigarro. Así que si sueles frecuentar amistades que sean fumadoras, no te sorprendas de ver tu piel un poco más opaca.

¿Qué hace la contaminación a mi piel?

Las partículas de contaminación son diminutas, es como un polvo muy fino que está en el aire y que pasa alrededor de nuestro cuerpo en todo momento. Estas partículas diminutas entran con facilidad a través de los poros de tu piel y al hacer contacto comienza un proceso de oxidación en las células que resulta en envejecimiento prematuro.

Aunque la piel tenga su propia barrera natural contra factores externos y logra mantener la gran mayoría de partículas de polvo, la labor contra la contaminacion no es tan eficiente. La contaminación daña la función de tu carita al descomponer el colágeno y los lípidos que contiene. Recuerda que el colágeno es el encargado de dar elasticidad y firmeza a tu piel.

A pesar de que la contaminación muestra su daño en el largo plazo (al igual que la exposición al sol), si tu tipo de piel es sensible puedes sufrir de irritación, erupciones y brotes de acné.

La solución: limpieza y buenos hábitos

Sí, es mucho más sencillo de lo que parece y la clave está en la constancia. Nuestras recomendaciones para que protejas tu carita de las inclemencias del ambiente son las siguientes:

Doble limpieza

Justo por temas como éste, es que la doble limpieza es el arma más poderosa y es el momento idóneo para aplicarla. La mejor manera de deshacernos de lo que no queremos es limpiarlo. No importa si usas maquillaje, cada día debes limpiarla día y noche. Vuélvelo parte de tu rutina y se te hará hábito.

Utiliza tónico

No olvides que uno de los beneficios del tónico es que remueve las partículas que no pudo remover el limpiador. Algunos de los tónicos como el Benton con BHA penetra hasta los poros y remueve la grasa que se acumula ahí junto con la contaminación. Aplícalo con un pad de algodón y verás cóme remueve suciedad incluso después de lavarte la carita.


Antioxidantes

Como mencionamos antes, la contaminación comienza un proceso de oxidación que destruye el colágeno de tu piel. Por esta razón, utilizar productos con antioxidantes harán que este proceso se reduzca y prevenga el envejecimiento prematuro. Los productos que son ricos en antioxidantes son todos los que contienen extractos de té verde y vitaminas A y E.


Eres lo que comes

Para tener protección desde adentro, recuerda agregar a tu alimantación suficiente agua, hojas veres y omega-3 que ayudan a combatir la oxidación.

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